martes, 25 de octubre de 2011

Lección 5 Sodomía


El término sodomía nace a raíz del evento que nos narra la palabra de Dios en el Génesis, en donde las ciudades de Sodoma y Gomorra fueron destruidas a causa de la homosexualidad reinante en ambas ciudades. Por eso a la homosexualidad también se le designa sodomía. De ahí también el titulo de la lección.

Sin lugar a dudas la homosexualidad en varones y mujeres, esta totalmente reprobada por Dios, y en esta lección tenemos varios pasajes de la escritura que lo avala, ese punto no esta a discusión, definitivamente Dios reprueba la homosexualidad al igual que cualquier otro pecado.

El asunto que nos compete es saber la posición de la Iglesia de Dios ante la homosexualidad, y el enfoque que esta la lección le da, es saber cuales nuestra posición ante las disposiciones legales que en varias ciudades y países se han ido estableciendo a favor de los homosexuales.

Lo que nos debe quedar muy en claro como Iglesia de Dios es jamás fomentar la homofonía o el odio a los homosexuales, ya que como hijos de Dios se nos ha enseñado a amar no solo al prójimo sino también al que no lo es, Mt 5.44-48. ¿Porque si vemos con “buenos” ojos a los borrachos, a los adúlteros, a los ladrones y a los homosexuales no? Y cuando digo que los vemos con buenos ojos me refiero a el trato diario, a veces sabemos de los pecados de esas personas que nos rodean y aun así siguen siendo nuestros vecinos, nuestros compañeros de trabajo, nuestros empleados o patrones y hasta en alunas veces, les pedimos o hacemos favores, pero a un homosexual nos cuesta trabajo tratarlo. ¿Qué acaso el Señor no vino a morir por todos aquellos que quieran corregir su camino, sea cual sea su pecado? Por eso me gusta la ultima pregunta de la lección, ya que nos da la pauta para tratarles igual y sobre todo para también predicarles el evangelio y que si deciden cambiar sepan que Dios tiene el poder de corregir sus vidas y así puedan degustar de las bendiciones de Dios, si en la época del apóstol Pablo sucedió, también ahora puede suceder. El poder del Señor es infinito.

En cuanto a los disposiciones legales de algunos países, estas se dan como producto de la discriminación que han sufrido, así como en su momento la gente de raza negra sufrió discriminación y lucho por ser tratada de igual a igual; así también los homosexuales están luchando por ser tratados de igual a igual, con el único fin de poder tener derecho a todos y cada unos de los servicios que ofrece el estado, salud, justicia, educación, recreación, etcétera. Y si esa sociedad se dice civilizada y pacifica los otorgara sin distingo de raza, genero, capacidad física o preferencia sexual. Por lo cual no es competencia de la Iglesia de Dios proclamarse a favor o en contra de tales determinaciones gubernamentales. En este punto cabe aclarar algo estas disposiciones no fomentan las practicas homosexuales en la población. Al final cada ciudadano hara lo que bien pueda de su vida.

Como Iglesia de Dios nuestra predica a todos los sectores, varones, femenil, jóvenes, niños es la de mostrar la voluntad de Dios hacia nosotros, como conducirnos delante de Dios, para que conducta sea grata ante nuestro Padre. En casa es muy importante instruir a nuestros hijos, en temas de sexualidad orientándolos de una forma sana y adecuada para que este problema no se presente en nuestras familiar, ni en nuestras congregaciones.

Repito nuestro trabajo esta en nuestras congregaciones y en nuestras familias.

En cuanto a la genética que menciona la pregunta dos, si tiene inquietudes por favor consulte el siguiente link. http://es.wikipedia.org/wiki/Intersexual.

lunes, 17 de octubre de 2011

Lección 4 La Corrupción


La lección nos marca como pauta para esta enseñanza el mandamiento en Dt 16.19, un mandamiento dictado para en los albores de pueblo de Israel, un mandamiento que los llevaría a una civilidad aceptable, un mandamiento que nos habla de la justicia que quiere Dios que su pueblo viva. Todo esto es porque el hombre en su naturaleza misma es corrupto, y la única forma de no serlo es escuchando la palabra de Dios y aceptando la guía del Eterno.

Vemos varios ejemplos de corrupción en la Palabra de Dios, incluso dentro del sacerdocio y hasta con los profetas, lo cual nos revela la naturaleza misma del ser humano, y de como un poco de poder manifiesta el verdadero carácter de aquel que asume ese nivel de autoridad. Aunque claro la corrupción afecta tanto al que propone, sea cual sea su nivel, como al que acepta el acto corrupto.

En la actualidad vivimos en el país con el primer lugar en corrupción, y esta se da a todos los niveles, donde se habla de los grades recursos que se mueven, e incluso hay quien se atreve a decir que sin todo ese aparato corrupto muchas cosas no funcionarían en este país, y probablemente sea cierto, ya que la gente no conoce otro tipo de formulas para solucionar las cosas.

Por lo anterior, como ciudadanos mexicanos, estamos muy expuestos a la corrupción, por lo cual la recomendación como hijos de Dios es evitar en la medida de lo posible formar parte de actos de corrupción. No debe ser nuestra costumbre solucionar los problemas con las autoridades (de ningún lugar) de esa forma, sino de la forma legal.

martes, 4 de octubre de 2011

Lección 2. Calentamiento Global


Definitivamente el calentamiento global es una realidad en nuestro planeta ya desde hace varios años atrás.
Si hemos visto las noticias y/o documentales, sabremos mucho sobre ese fenómeno que le ocurre al planeta y de cómo afecta la propia vida del planeta.
Pero si eres alguien curioso y que no se queda con la primera opinión que escucha también sabrás que muchas asociaciones tienen la bandera del calentamiento global con fines meramente personales y de lucro. Y que también el calentamiento global es parte de las leyes cíclicas que Dios le puso al planeta, porque cumple con un propósito perfectamente bien establecido por la sabiduría de Dios. Como parte de una depuración que el propio planeta requiere.
Aunque también es sumamente claro que la contaminación que ha causado el hombre ha hecho del calentamiento global un fenómeno agresivo para toda vida en el planeta, a tal grado que si sigue de esta forma, efectivamente el planeta se vera envuelto en una serie de desgracias donde el ser humano se vera seriamente afectado.
Por lo que concluyo el Calentamiento Global no es consecuencia del pecado del hombre, ni producto de la ira de Dios, sino una ley que Dios le puso al planeta.

Lo que vemos en la lección es sólo una parte de la realidad, que lejos de provocar una buena reacción en los hermanos podría causarle paranoia, considero justo haber mencionado el tema de forma integra. En la cual nuestra parte es cumplir como mayordomos de la creación y cuidar de ella hasta donde nuestras capacidades nos permitan.

Los datos que nos proporcionan los hermanos en el comentario de esta lección son muy buenos, pero en la preguntas 2, 3, 4, 5, 6 considero que están forzando mucho los versículos, los cuales si bien es cierto que hablan de profecías no es bueno forzarlos de esta forma para que se acomoden a el calentamiento global, ya que el tratar de encajar versículos de la escritura con eventos que nos preocupan y nos sorprenden rayan en el fanatismo.

No todo lo que pasa o pasara en el mundo esta profetizado en las Escrituras.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Lección 11 Alabad a Dios


Esta lección 11, es una lección muy completa, nos ofrece un panorama amplio sobre nuestra costumbre de cantarle a Dios, en cada reunión.
Así que aprovechando el tema me gustaría escribir algo al respecto, ya que es importante tener una panorama un poco más amplio.
Cuando estamos alejados de Dios, vivimos a expensas de nuestras propias capacidades, y nuestras propias limitantes, pero cuando nuestro Padre nos llama a formar parte de sus hijos y nosotros (buscando salud) aceptamos ser guiados por Dios, El nos proporciona diversas bendiciones y ahora sabemos que todo cuando somos y tenemos es por Dios.
De entre todas esas bendiciones que Dios nos otorga esta la alabanza; la alabanza no nace en el ser humano, es Dios quien nos da la alabanza para que así reconozcamos su grandeza, somos movidos por Dios para alabarle Sal 40.1-3 Es muy claro el salmo, estábamos en el lugar de la desesperación entre en lodo y Dios nos saca de ese lugar y lo que pone en nuestra boca es algo nuevo, algo que jamás habíamos hecho (porque no podíamos) y esto es la alabanza, ahora si podemos alabar a Dios, ahora si tenemos la capacidad de hacerlo y hacerlo bien, ya que el mismo pone en nuestro ser la alabanza.
Al respecto de lo mismo, podemos tomar por ejemplo el caso de los hijos de Aarón, Nadab y Abiu Lv 10 nos narrar la historia de estos dos sacerdotes que murieron al entrar al templo de Dios por ofrecer un incienso extraño, Dios les había dado una orden muy explicita y les había proporcionado la formula exacta del incienso, tanto en cantidad como en calidad de la materia prima, eso era lo que Dios le había dado a los sacerdotes para ser elevado en olor grato a El; en este caso, estos dos varones comenten un error, no nos dice la escritura cual fue el error, simplemente que fue algo extraño, es decir lo que Dios no les dio: razón por la cual fueron eliminados de la faz de la tierra.
Esto nos pone a reflexionar, al leer el salmo y la historia del levítico, que Dios es quien nos da la alabanza y que otra cosa no será aceptada por El, si uno es espiritual la alabanza será aceptada por Dios porque ya ha sido depositada en nosotros, y puedo elevarla donde sea y como sea, Dios me la ha dado para elevarla. Cuando uno no ha sido tocado por Dios, cualquier intento para alabarle es rechazado, Dios no ha dado la alabanza, no hay nada que elevar.
Alabamos a Dios a nuestro estilo, incluso podíamos decir que de acuerdo a nuestra cultura y región, podemos añadir elementos o quitarlos, pero nada de esto interviene para que la alabanza sea acepta por Dios. Si Dios ya nos ha bendecido con su poder y nos ha convertido, ya tenemos la alabanza y podemos elevarla con todo gozo y seguridad de ser escuchados por Dios.

Conclusión: Si Dios no nos da su alabanza no podemos alabar.

lunes, 29 de agosto de 2011

Lección 10 Una esperanza viva


En esta lección hay algo que no concuerda con la lección pasada, y eso esta en el objetivo. En la lección pasada nos enseñan del gran privilegio que tenemos al ser objeto de la misericordia de Dios y así recibir, de parte de Dios, la identidad de hijos de Dios la cual tiene que ver con nuestra conducta, es decir Dios renueva nuestra vida.
Y en esta lección, nos dicen que hay que renovar nuestra conducta. Nosotros no renovamos nuestra conducta, es muy claro lo que nos dice el apóstol Pablo en Ro 7.14-15, 18. No podemos dejar de hacer lo malo, porque somos esclavos del pecado, jamás por nuestras propias fuerzas por muchas ganas que le pongamos vamos a renovar nuestra conducta. El único ser capaz de quitarnos el pecado y de renovarnos es nuestro Dios por medio del sacrificio de nuestro Señor Jesucristo.
Por lo anterior el objetivo de esta lección esta mal planteado, en todo caso debería decir: Conservar nuestra renovación motivados por la esperanza de una vida eterna con nuestro Padre y Señor Jesucristo.

Como seres humanos tenemos la capacidad de salir adelante en nuestra vida, y llevar una buena vida en todos los sentidos e incluso más haya de lo común, tanto en lo profesional, en lo económico, en lo emocional, con nuestra pareja, nuestros hijos, familia, vecinos, en fin, a esto la gente le llama ser una persona exitosa. Incluso esta persona podría tener la capacidad de dejar un legado no sólo en lo material sino también en lo intelectual o emotivo, por su obra podría ser recordado y amado por generaciones; pero todo esto no se compara con lo que nos ofrece nuestro Padre.
Lo que ofrece nuestro Dios es, por mucho, mayor que todo eso, es la trascendía total y absoluta, ya que consiste en obtener la vida eterna, el Padre nos compartirá de su naturaleza 2Pe 1.4. Esta es la gran promesa que Dios nos da cuando somos parte de su pueblo, una vez que nos ha renovado.
En esta esperanza es en la que vivimos, es por esta esperanza por lo que nos esforzamos en conservar esa renovación y cada día seguir en el crecimiento hasta llegar a la estatura de nuestro Señor Jesucristo.

Me gusta la idea de motivarnos a seguir en el camino, por medio de esta grande esperanza. Si un día se le dijo a Josué esfuerzate y se valiente, una vez que hemos sido renovados por nuestro Señor, es cuando se aplican estas palabras, a nuestra vida, para que esta vida en su momento sea transformada en vida eterna.

lunes, 22 de agosto de 2011

Lección 9 Hijos de Dios, nuestra identidad

En el texto para memorizar hay una verdad absoluta, todos somos hijos de Dios, pero para eso hay una condición, que sea mediante la fe en el Señor Jesucristo. Somos hijos por adopción, porque el Padre nos ha querido hacer hijos suyos, pero igual nosotros aceptamos ser hijos y nos ajustamos a la forma del Padre, dejando atrás toda forma de vida antigua, eso es tener la fe de Jesús.

Para mi gusto yo cambiaria el objetivo y quedaría de la siguiente manera: Comprender que como miembros de la Iglesia de Dios, tenemos la identidad de hijos de Dios. No es que debamos tener la identidad de hijos de Dios, sino que desde que Dios deposita su simiente en nosotros 1Jn 3.1, 9. El nos da esa identidad; la identidad no es algo que nos ganemos producto de nuestro esfuerzo, Dios nos lo otorga por su misericordia. Donde si ponemos nuestro esfuerzo es en conservar esa identidad de hijos de Dios.

La pregunta cuatro: Vuelve nuevamente el concepto de nuestra conducta como deber y no como una nueva forma de vida, explico: La pregunta uno, dos y tres me lleva por el camino de que soy privilegiado al ser hecho hijo de Dios, porque acepte que el Señor Jesús gobierne mi vida y la transforme, por lo cual si ya me transformo el Señor entonces ahora tengo una nueva forma de vida, mi conducta ya no es un deber sino una actitud. Ya no me esfuerzo por hacer el bien, ya lo hago porque el Señor habita en mí. Entonces la pregunta cuatro no debe decir así: ¿Cual es nuestra conducta en el mundo?

Somos hijos de Dios, eso es una realidad, porque Dios tiene misericordia de nosotros, si nos ocupamos de nutrir nuestro espíritu, seguimos conservando esa identidad de hijos de Dios, y como dice la lectura de la lección, si somos hijos también herederos.

lunes, 8 de agosto de 2011

Lección 7 Como evitar el resentimiento


He leído la lección, con sus respectivos versículos, y contiene muchas verdades; definitivamente el resentimiento destruye la vida, tanto de aquel que lo siente como de aquellos que están cerca del ser resentido.

Aunque la lección sólo aborda el tema desde el punto de vista material. La gente injusta prospera en sus bienes, yo que soy justo tengo poco, esto causa un conflicto en mí, y empiezo a crear resentimiento. Con este respecto sólo quiero dejarles un versículo para que lo mediten Pr 8.18, La riquezas están con la sabiduría, la sabiduría es el temor a Dios, si tenemos temor a Dios ¿Por que no tenemos riquezas?

Pero también y principalmente existe el resentimiento hacia otras personas, personas que nos han hecho daño, tanto psicológico como físico, y casi siempre esas personas son familiares nuestros, han dejado marcas de todo tipo en nosotros e incluso parte de nuestros traumas y miedos son producto de ese maltrato, han dejado un daño psicológico y físico, ¿Cómo eliminar ese resentimiento?

Antes que nada debo reconocer que existe ese sentimiento en mi persona, y que ese sentimiento me esta haciendo daño y lo peor es que ese sentimiento esta deteniendo mi crecimiento espiritual. Debo saber exactamente hacia quien ese resentimiento.

La lección tiene toda la razón en que sólo nuestro Señor Jesucristo nos libera de todo resentimiento para degustar sin impedimentos de las bendiciones de nuestro Dios, pero también es cierto que como seres humanos ese tipo de resentimientos nos bloquea para poder comprender la misericordia de Dios, por lo cual se vuelve indispensable tener una formula practica para eliminar todo resentimiento de nuestro ser.

Para que yo pueda eliminar el resentimiento hacia las personas que me dañaron, es necesario perdonarles, sino perdono todas esas acciones u omisiones en mi contra jamás podré liberarme de ese resentimiento, y la forma adecuada para perdonar es comprender a la otra persona, cuando comprendo porque es apersona actuó o no actuó de esa forma, la puedo perdonar; el ejemplo máximo de todo esto es nuestro Señor, El siendo Dios, tomo naturaleza de hombre, con el fin de saber como somos y que nos afecta (para bien o para mal) física y emocionalmente, sólo así adquiere la experiencia para poder entendernos y perdonarnos todos nuestros pecados y falta, pero sobre todo sanarnos. Cuando yo analizo la vida de aquella persona que me hizo daño, me doy cuenta que no tuvo a nadie alrededor que le enseñara una mejor forma, quizás ellos recibieron igual agresión o peor, y algo muy importante, quizás me de cuenta que nadie les enseño a amar, al final llegó a la conclusión de que no tiene la culpa de ser así, nadie es culpable, entiendo la miseria que tiene en su vida y al final termino perdonando, también es necesario que de alguna forma se le haga saber (a esa persona) de ese perdón, y que por medio de ese acto de perdón mi ser ha sido limpiado de todo resentimiento hacia el.

Mi Señor entiende mi vida, por su misericordia perdona mis pecados y ahora ya limpio y lleno del poder de Dios, puedo resistir cualquier acechanza ya sea de carácter humano o de parte del adversario. Así me mantengo siempre en la mano de mi Dios.