lunes, 6 de junio de 2011

Lección 11 – Fiestas solemnes en el milenio


Tenemos muy poca información en las Escrituras acerca de lo que acontecerá en el milenio, hay pocos versículos que nos dan referencias, pero como he dicho en anteriores lecciones no es bueno forzar versículos, sobre todo proféticos, y asegurar ciertos eventos futuros.

Esta lección se presta para esto, si bien el versículo de Zacarías 14.16, es claro al decir que luego del regreso del Señor, se celebrara año con año la fiesta de los tabernáculos; debemos tomar en cuenta que los pasajes son proféticos y como tal están escritos en un lenguaje profético, ese lenguaje es difícil de descifrar, sobre todo al ser profecías que aun no tiene su cumplimiento. Personalmente no me atrevo a asegurar que en el milenio se celebraran las fiestas levíticas (como lo asegura la lección), aunque el versículo sea claro, al ser lenguaje profético puede significar otras cosas.

Lo que si es totalmente cierto es que el milenio será una época totalmente diferente, ya que el propio Señor Jesucristo estará en la tierra reinando y nosotros ya habremos sido transformado, es decir ya habremos recibido el galardón prometido.

En cuanto a la lección.

El párrafo cuatro dice que la dispensación Levita y la del milenio son iguales, y que por lo tanto se celebran las fiestas levíticas en el milenio, pero este es un argumentos sin fundamento en las escrituras, no es valido por lo tanto aseverar esto.

La pregunta cuatro veo sumamente forzado el versículo de Ezequiel 33.32, ya que ahí no nos aclara para nada que es el canticio de Moisés, así que esto solo genera confusión para la congregación.

Nuevamente invitó a mis hermanos predicadores a no forzar versículos, ni a exponer argumentos sin sustento en las Escrituras, ya que lejos de orientar, confundimos a la congregación.

Este es un tema de esperanza ya que el regreso de Cristo es la realización del plan de salvación de nuestro Padre, así que el propósito de predicarlo es llevar a que la congregación busque cada día más a Dios, y de esta forma llegar a ver como desciende nuestro Señor Jesucristo.

lunes, 30 de mayo de 2011

Lección 10 – Las fiestas levíticas en nuestros días


Esta lección es en resumen el porque la Iglesia de Dios no celebra las fiestas dadas al pueblo de Israel. Esta muy bien hecha y cumple con el propósito, ya que todo rito, celebración y lavamiento de la ley para el pueblo de Israel, ha sido cumplido por nuestro Señor Jesucristo en su muerte, ya no tienen más razón de ser.
Al analizar la lección me doy cuenta que los argumentos bíblicos presentado en la misma son los adecuados, y nos dan luz para entender que el sacrificio del Señor Jesús es el único medio por el cual podemos obtener justificación de nuestros pecados, así somos limpios delante de Dios, así iniciamos una nueva vida, con una conciencia libre de pecado y que nos llevara (si así la conservamos) a la vida eterna. Ya no mas ritos.

Vimos varias de las fiestas de los judíos en este trimestre, donde se forzaron versos de la escritura e incluso situaciones de la escritura para poder dar una posible interpretación de esta o aquella fiesta, lo cual no era necesario ya que con esta lección queda mas que claro el porque esas fiestas no son para nosotros. Todas las fiestas rituales se encierran en un solo conjunto, y al final esta lección aclara el porque ese solo conjunto no es para nosotros.

Hay aspectos que en la palabra de Dios son muy claros, hay otros que cuesta un poco mas de dedicación y estudio el entenderlos, y hay otros que definitivamente no se nos han sido revelados. Yo conmino a mis hermanos predicadores, con mucho amor, a que no fuercen textos de la escritura para intentar dar una explicación, como si lo hicieron en las lecciones 5, 6, 7. Lo mas efectivo habría sido exponer la fiesta tal y como lo fue en el pasado, y esperar a llegar a esta lección en donde nos aclara de una excelente forma el porque no celebramos esas fiestas.

lunes, 23 de mayo de 2011

Lección 9 - La fiesta de las cabañas


Esta celebración se ordeno desde la salida del pueblo de Israel de Egipto, pero no celebra sino hasta que el pueblo entra a la tierra de Canan, ya que, como dice la lección basada en la palabra de Dios, la celebración consiste en recordar que durante cuarenta años vivieron en cabañas en el desierto. Una vez establecidos en sus casas, salían a vivir en cabañas durante siete días, en la celebración cada año.

En el evangelio de Juan se menciona que Jesús va a Jerusalén a celebrar esta fiesta, lo cual nos confirma lo que dice el apóstol Pablo que el Cristo nació sujeto a esa ley; esto no quiere decir que esa ley (esa fiesta) la debemos celebrar. Como ya se ha dicho en otras lecciones, la ley en cuanto a ritos y ceremonias y lavamientos ha sido abolida en el sacrificio del Señor, porque, como se dijo en la lección pasada, Cristo es el sacrificio perfecto, sustituyendo así toda muerte de animales por el pecado, así como todo acto de lavamiento por la inmundicia y toda celebración ritual, lo cual todo fue como una guía o como dice la escritura un ayo que nos lleva al Señor Jesucristo.

En la actualidad los judíos religiosos siguen celebrando esta fiesta, y en los patios de sus casas, construyen una pequeña cabaña, donde en ciertos momentos de esa semana se meten a orar y a leer algunos pasajes de la escritura. Pero ya no es una celebración tan vistosa como lo fue en la antigüedad o en los tiempos del Señor.

Es muy claro que esta fiesta es totalmente de carácter judío, que tiene que ver con una parte muy significativa de la esencia del pueblo de Israel, por lo cual no es una festividad para la Iglesia de Dios, además de ser una celebración de carácter ritual, y como dijimos, los ritos fueron clavados en la cruz.

lunes, 16 de mayo de 2011

Lección 8 – Yom Kipur


El día de la expiación o del perdón, fiesta muy importante para el pueblo de Israel, refleja en todo momento el sentir de un pueblo arrepentido por los pecados que cometió; toda la ceremonia esta impregnada de ese arrepentimiento y deseo de reconciliarse con Dios.
La ceremonia es rica en detalles y simbolismos para nuestros tiempos, y podríamos analizar varios de ellos, pero el principal y lo que nos ocupa en esta lección es la muerte de los animalitos en lugar de la muerte de los pecadores.
El apóstol Pablo nos dice en la carta a los romanos que la paga del pecado es muerte, por eso todos los pecadores de todos los tiempos merecen la muerte, pero siempre Dios le da recursos a la humanidad para evitar esas muertes. En la antigüedad en el pueblo de Israel se establecen los sacrificios de animales, muere un animalito en lugar del humano, y cada año se estableció un ritual que tiene varios sacrificios por los pecados de los sacerdotes y por los del pueblo e incluso se presenta un animalito en el cual cargan los pecados del pueblo y lo llevan al desierto, llevando lejos los pecados del pueblo. Todo esto con el fin de que no mueran los pecadores sino que los animalitos lleven los pecados de todos y ellos sean los que mueran.

Esta fiesta sin lugar a dudas nos lleva a nuestro Señor Jesucristo, quien es el sacrificio perfecto, ya bien lo dice el autor de la carta a los Hebreos, El entro una sola vez y para siempre al lugar santísimo como en la antigüedad donde entraba una vez al año el sumo sacerdote, Cristo entra una vez y para siempre, porque su sacrificio es perfecto.

En el caso de esta fiesta del día del perdón, el símbolo para nuestros días es muy claro, las Escrituras lo dejan ver así, por eso lo decimos de esta forma tan abierta.

martes, 10 de mayo de 2011

Lección 7 – Fiesta de las trompetas


El apóstol Pablo en 1Co 15.52, nos subraya que previo a la resurrección y transformación de justos, se tocara la trompeta; el toque de la trompeta para nuestra mente moderna no tiene el mismo significado que en la época en que se escribió el texto, ya que en la actualidad la trompeta es un instrumento musical, pero para los pueblos antiguos si tiene un significado especial, ya que el toque de la trompeta tenia varios usos; servia para congregar al pueblo y hacerles algún anuncio, para dar aviso de que un ejército estaba aproximándose a la ciudad, para iniciar y/o acompañar la batalla, o para dar inicio a varios de sus ritos en honor de sus dioses. El pueblo de Israel no era la diferencia, si leemos en antiguo testamento veremos varios episodios donde el uso de la trompeta ponía en movimiento al pueblo para diferentes eventos. Por eso cuando venga nuestro Señor Jesucristo, se hará un toque de trompeta, como en la antigüedad.

No podemos asegurar si este toque de trompeta sea literal o si solo se menciona por lo importante que es el evento que le sigue, pero para los hermanos de la antigüedad, al leer el texto identifican inmediatamente que el evento es sumamente importante, lo cual nos quiere transmitir el apóstol Pablo, para que lo vivamos con la misma intensidad. Por eso subraya el toque de la trompeta.

Ahora en la lección se presenta la fiesta de las trompetas, una fiesta donde se hace ofrenda encendía al Señor. Y es un día de reposo, un sábado ceremonial.

Y al mencionar le toque de la trompeta para le inicio de la fiesta, un evento muy importante, nos remite a ese ultimo toque de trompeta previo al regreso del nuestro Señor.

Aunque desde mi punto de vista no relacionaría tan estrechamente la fiesta de las trompetas con el toque de la trompeta final, si no solo tomaría la fiesta como una referencia al ese ultimo toque de trompeta, ya que la relación no esta hecha con base en textos de las sagradas escrituras.

lunes, 25 de abril de 2011

Lección 5 – Panes ázimos

Esta fiesta inicia el 15 de nisan, al tiempo que se come la pascua; de hecho es uno de los elementos que forman parte de la pascua. Esta festividad nace porque esa noche el pueblo de Israel abandonaría Egipto, por lo cual no tendrían tiempo para cocinar los panes con levadura, desde entonces los judíos (porque es de ellos) la siguen celebrando. Cuando el Señor instituye la Cena toma de esos elementos el pan ázimo y le da el símbolo de su cuerpo, por eso nosotros seguimos utilizando exactamente ese mismo tipo de pan al participar de la Cena del Señor. Esa es la importancia real de los panes ázimos o sin levadura, que cada año comemos lo cual confirma que día a día estamos en comunión con el Señor Jn 6.51. Es el único día y el único momento en que comemos solamente un trozo de pan sin levadura, simbolizando el cuerpo de nuestro Señor Jesús, pero no lo hacemos por celebrar la fiesta de panes ázimos es por celebrar la Cena del Señor.

En la Iglesia de Dios no existe ninguna duda a la cuestión de que si celebramos o no la fiesta de los panes ázimos. NO la celebramos por lo que dice el apóstol Pablo en Co 2.14 y es bastante claro al decir que la cedula de los ritos quedo anulada cuando Cristo murió, porque todo lo concerniente a ritos, al venir Cristo, se convierte contra nosotros, ya que todos esos ritos solo son símbolos y estando ya presente el Señor para la Iglesia de Dios no tiene valor alguno. Sí se pretende realizar esa celebración estamos menospreciando a Jesucristo porque estaríamos poniendo el símbolo por encima de Él. No tenemos necesidad de más argumentos, ya que si los buscamos estaríamos forzando las escrituras.

miércoles, 20 de abril de 2011

Lección 4 – La salvación polémica circuncisión o incircuncisión.


La palabra de Dios es sumamente clara en este tema que se gesto al inicio de la Iglesia de Dios, como nos dice la lección, había hermanos de origen judío que querían que los hermanos de origen gentil se circuncidaran para así formar parte de la Iglesia de Dios.

Me gustaría tratar de explicar el fenómeno de esa época a un nivel social: Los judíos, para entonces. ya tenían una religión y una identidad de aproximadamente unos tres mil años, todas y cada una de sus leyes había sobrevivido a años de esclavitud, años de invasión de diversos imperios antiguos; si una religión, cultura e identidad sobreviven a todo ello nos dice que es sumamente sólida; lo único capaz de romper con ello era el propio creador de esa religión es decir nuestro Señor Jesucristo. A ese panorama se enfrento nuestro Señor con la doctrina que nuestro Padre le dio, muchos escucharon, y a muchos movió para bien o para mal, muchos decidieron romper con su antigua religión, otros, por que atentaba contra esa religión decidieron matarlo y lo lograron. En lo subsecuente los apóstoles siguieron predicando esa misma doctrina, y como era de esperarse muchos más decidieron cambiar a la doctrina del Señor.
Una de las grandes tradiciones-doctrinas, de la religión judía es la circuncisión, básica para el pueblo de Israel es parte fundamental de su identidad, sino se esta circuncidado no se es judío. Dios le pide a Abraham cortar la piel que cubre su prepucio, de esa forma se sellaba el trato que hizo con él, además le pide que a todos los varones de su casa (si quieran ser parte del pueblo de Dios) también sean circuncidados; a partir de entonces, por religión e identidad todos los judíos se circuncidan, solamente así forman parte del pueblo de Dios.
La Iglesia de Dios del primer siglo, en sus inicios, estaba formada sólo por judíos, al paso de un tiempo, gracias a la predica del apóstol Pablo, se incorporaron personas de origen gentil, con lo cual los hermanos judíos, con su identidad judía en mente, pretenden que quienes se vayan incorporando a la Iglesia de Dios, para formar parte del nuevo pueblo de Dios (la Iglesia de Dios), se circuncidaran como lo hacen en el pueblo de Israel. Esto, para los hermanos de origen gentil resulto muy incomodo y causo mucha polémica en la congregación de Dios.

Por lo cual es apóstol Pablo, por revelación directa de Jesucristo, le hace ver a toda la Iglesia de Dios, que la circuncisión ya no es necesaria, que era un ritual más en Israel y como ritual fue abolido por el Señor Jesús en su muerte; en todo caso si hay un ritual que nos une a Dios este se hace en el interior del hombre (corazón).

No ha habido desde entonces problema con este tópico y otros que forman parte de rituales judíos hasta nuestros días (razón por la cual se escribe esta lección) en la actualidad hay muchos que pretenden ser judíos cristianos, que llegan a las diferentes congregaciones de la Iglesia de Dios y dan argumentos, donde dicen que es necesario cumplir con algunas de las normas judías, combinándolas con algunas doctrinas de la Iglesia de Dios; este movimiento se ha autodenominado mesiánico, y buscan lo mismo que nuestros hermanos de origen judío, de la Iglesia del primer siglo, asunto que de forma contundente aclara el apóstol Pablo.

Reflexión: El apóstol Pablo nos instruye en varias de sus cartas, que la religión judía (de carácter ritual) fue abolida por nuestro Señor Jesucristo, si nos decimos ser discípulos del Señor, no estamos obligados a cumplir con ninguna norma ritual de esa religión.