lunes, 14 de marzo de 2011

Lección 12 - La bendición de servir a Dios


Hay que recordar que en este trimestre el tema general es la bendición de Dios, y en lo particular las diversas formas en las cuales Dios nos bendice.
En esta lección analizaremos la gran bendición de formar parte de la Iglesia de Dios, la gran bendición de ser hijos de Dios.

Iniciemos los comentarios.

El texto para memorizar es muy acertado, recordando que otra acepción de la palabra dichoso, es bienaventurado o bendecido, y estos son quienes el Señor trae a su presencia.

El objetivo de la lección tiene un pequeño defecto ya que al ser llamados por Dios, Dios nos transforma, y todo lo que surge de nuestro interior es de forma natural, no un deber. Por lo cual sugiero la siguiente forma: Analizar la gran bendición que es formar parte del pueblo de Dios.

Comentarios a la introducción:

Párrafo dos: Cuando algún miembro de la comunidad, reniega de se estresa o llora por pertenecer a la Iglesia de Dios, como dice el párrafo; es que no fue evangelizado de la forma correcta, jamás le dieron las bases correctas para que recibiera de Dios la renovación de su espíritu, por esa razón vive un conflicto entre lo que siente su ser, y lo que ha escuchado en la Iglesia de Dios. De ahí que no haya respuesta a favor del espíritu, bien lo dice el Señor: de la abundancia del corazón habla la boca Lc 6.45. Por lo cual es una gran responsabilidad que como predicadores de la Palabra, la tracemos correctamente, y así evitar que un ser humano viva esa inestabilidad en su vida.

Párrafo cuatro: No veo el fin del porque se menciona a los 144000, y sobre todo que se asegure que el apóstol Pablo no va a pertenecer a ellos, Pablo era de la tribu de Benjamín y como judío creyente en el Señor bien podría pertenecer a ese numero de primicias del Señor. Pero si es o no de los 144000, Pablo era un ser renovado espiritualmente y por esa razón estaba lleno de gozo al ser parte del pueblo de Dios.

Comentarios a las preguntas:

Pregunta dos: Agrego la cita de Ef 1.3-6

Pregunta tres: Por las citas de Marcos y Hechos, el sentido de esta pregunta nos lleva hacia que lo principal del llamado es evangelizar, lo cual es importante, pero no lo primero porque ¿como evangelizar si no se tiene las bases del evangelio?, ¿como evangelizar cuando aun no nos sentimos el gozo de pertenecer a la Iglesia de Dios?. La obra de evangelización, no es lo primero sino lo último; una vez que hallamos sido renovados por el Señor, es cuando se puede hablar de las bendiciones que Dios opera en el ser humano. Por lo cual propongo las siguientes citas para la pregunta de a que nos llamo el Señor.

Para ser de Señor. Ro 1.6
Para ser santos. 1ªCo 1.2, Ef 1.4
Para ser justificados. Ro 8.28-30
Para ser hijos de Dios. Ro 9.26
A libertad. Ga 5.13

Por lo anterior las preguntas cuatro, cinco y seis salen sobrando.

Reflexión: El ser predestinados para formar parte de la Iglesia de Dios es don de Dios; el aceptar pertenecer la Iglesia de Dios es decisión nuestra, lo cual nos dará como resultado la renovación de nuestro espíritu.